De aquí a 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas,
en particular los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad,
incluidos los niños menores de 1 año, a una alimentación sana, nutritiva y
suficiente durante todo el año
En La Guajira han muerto 50 niños por desnutrición en el 2022: INS
La Defensoría del Pueblo alertó sobre el aumento del 92 % en muertes
por desnutrición infantil
en La Guajira.
Radio Nacional
Por: Karen Pedroza
El Instituto Nacional de Salud confirmó que 50 niños menores de cinco años han fallecido
por desnutrición en La Guajira en lo corrido del año. Según la entidad, en este departamento
1.270 niños y niñas han padecido desnutrición aguda en el 2022.
Las cifras fueron reveladas en el boletín epidemiológico de la semana 36 del año en curso,
en el que también se evidenció que en este territorio 38 menores de edad han fallecido
por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y 17
por Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA), ambas asociadas con la desnutrición.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, seccional Guajira, Yaneris Cotes,
señaló que se ha intensificado la búsqueda activa en las comunidades wayuu.
“Hemos ido dándole alcance a la activación de la ruta que tenemos en salud para garantizar
la atención inmediata y oportuna de los niños que vamos encontrando en riesgo o
estado de desnutrición”, señaló la funcionaria.
Cotes informó que el Instituto ha realizado en las últimas semanas reuniones con los entes
de salud departamentales y municipales para analizar la situación de desnutrición en La Guajira
y buscar acciones que permitan mitigar los casos y la mortalidad.


De aquí a 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluso logrando,
a más tardar en 2025, las metas convenidas internacionalmente sobre el retraso
del crecimiento y la emaciación de los niños menores de 5 años,
y abordar las necesidades de nutrición
Datos y cifras
- Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.
Estudiantes Sede Escuela Rural Las Casitas - En todo el mundo, las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud.
- Los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida; la lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo; además, puede proporcionar beneficios a largo plazo, entre ellos la reducción del riesgo de sobrepeso y obesidad y de enfermedades no transmisibles en etapas posteriores de la vida.
La ingesta calórica debe estar equilibrada con el gasto calórico. Para evitar un aumento malsano de peso, las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total (1, 2, 3).- Limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total (2, 7) forma parte de una dieta saludable. Para obtener mayores beneficios se recomienda reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total (7).
- Mantener el consumo de sal por debajo de 5 gramos diarios (equivalentes a menos de 2 g de sodio por día) ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de cardiopatías y accidente cerebrovascular entre la población adulta (8).
- Los Estados Miembros de la OMS han acordado reducir el consumo de sal entre la población mundial en un 30% para 2025; también acordaron detener el aumento de la diabetes y la obesidad en adultos y adolescentes, así como en sobrepeso infantil de aquí a 2025 (9,10).
Panorama general
Llevar una dieta sana es importante para prevenir la malnutrición en todas sus formas y diferentes enfermedades no transmisibles y trastornos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que una dieta saludable incluya frutas, verduras, legumbres (tales como lentejas y alubias), frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados). Además, la ingesta calórica debe estar equilibrada con el gasto calórico. Para evitar un aumento malsano de peso, las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total. Limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total forma parte de una dieta saludable.
Una dieta sana incluye lo siguiente:
- Frutas, verduras, legumbres (tales como lentejas y alubias), frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados).
- Al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día (2), excepto papas, batatas, mandioca y otros tubérculos feculentos.
- Menos del 10% de la ingesta calórica total de azúcares libres (2, 7), que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas) en el caso de una persona con un peso corporal saludable que consuma aproximadamente 2000 calorías al día, aunque para obtener beneficios de salud adicionales lo ideal sería un consumo inferior al 5% de la ingesta calórica total (7). Los azúcares libres son todos aquellos que los fabricantes, cocineros o consumidores añaden a los alimentos o las bebidas, así como los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes y los zumos y concentrados de frutas.
- Menos del 30% de la ingesta calórica diaria procedente de grasas (1, 2, 3). Las grasas no saturadas (presentes en pescados, aguacates, frutos secos y en los aceites de girasol, soja, canola y oliva) son preferibles a las grasas saturadas (presentes en la carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo), y las grasas trans de todos los tipos, en particular las producidas industrialmente (presentes en pizzas congeladas, tartas, galletas, pasteles, obleas, aceites de cocina y pastas untables), y grasas trans de rumiantes (presentes en la carne y los productos lácteos de rumiantes tales como vacas, ovejas, cabras y camellos). Se sugirió reducir la ingesta de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta total de calorías, y la de grasas trans a menos del 1% (5). En particular, las grasas trans producidas industrialmente no forman parte de una dieta saludable y se deberían evitar (4,6).
- Menos de 5 gramos (aproximadamente una cucharadita) al día (8). La sal debería ser yodada.
EVITA EL DESPERDICIO DE LOS ALIMENTOS

2.4 - Producción sostenible de alimentos y prácticas agrícolas resilientes
De aquí a 2030, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos
y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción,
contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas,




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